Kranjska Gora

 

Cada tanto sopla viento caliente

y llega olor a pasto no cortado, 

con aliento a las patitas que lo caminan, 

y a hojas secas. 


El río está seco 

pesa bajo el sol, 

pesa hasta abajo, 

hasta el fondo  

y pienso en la chica que se quedó 

en la cama del hostel 

¿Seguirá? 


Me pongo a hacer un cálculo de horas
sin sentido

si no hay a dónde llegar 

imaginame subiendo, 

perdida, 

¿y vos por dónde?


Una cabra mira: 

si ella puede sobrevivir 

yo también

aunque nadie se entere 

porque no hay eco 

entre las rocas 

que esconden la cima


¡Eco! grito igual 

hay que gritar igual 

y las cabras responden 

solo que nadie se entera 

porque no hay viento 

que baje a las pasturas

cuando se empieza a nublar 


y se nubla

el pasto está mojado

el agua se estanca

bajo tierra

para poder tomar


No tengo donde apoyarme

si refresca:

las cabras se sientan

y atrapan el calor.




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