Amor
Los árboles de la calle tienen color hoy. No sabe cuándo fue. El gris de la calle quedó interrumpido por una fachada verde. Vista de arriba, tiene tantos tonos como copas. Se mecen como la mancha de humedad que se esconde en el vestidor. La mancha crece y gana círculos concéntricos. Es como ver al viento moverse pero quieto, en degradé. A ella le gusta el calor que emana: bajo su protección crecen las flores que la administración querría matar. La mancha crece detrás de una caja de zapatos de Amor. Amor no sabe. Ahí guarda sus zapatos preferidos, para que no se deterioren. La mancha se les acerca cada vez más. El viento se ausenta y vuelve a frías ráfagas. Está repentino. Le hace acordar al verano cuando era chica. Antes de que llegara una tormenta llegaba el viento y el viento la empujaba sobre la arena. Las tormentas se acercaban y su cuerpo pequeño lo presentía aunque aún estuvieran lejos. Cierra los ojos. Cuestiona la probabilidad: los árboles, los pájaros saben c...