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La risa de mi madre

La risa de mi madre es única  se escucha a lo lejos  y no pienso en cascabeles  hay una cubierta de metal denso contenida en un galpón interplanetario graves y agudos  forman ríos de acero fundido ¡No la escuches! bajo el domo atiborrado de huecos que chocan No hace falta  No se aúpa entre las manos es una risa de agua  y se escapa a borbotones  arrasa lo que encuentra a su paso  y varados los restos  la buscan panza arriba  para reflejarla en la humedad  que los cubre  Es perfecta, la risa de mi madre  emana del centro mismo de la tierra quién podría no envidiarla quién querría no reír  como lo hace ella  es como una peste  poblando una casa vacía  corre enferma por sus venas  se filtra dentro las raíces  brota por las ventanas ¡afuera le cantan! le canta el afilador de cuchillos porque ay, si sabrá de ella  la melodía hermana   premonitioria  dulce por ser propia  co...

Los Lagos

Si me congelo,  lo primero en cambiar de color serán mis uñas  puedo pintar mis uñas  el color de mi sangre  bajo el agua en invierno. El agua no tiene, en verdad, colores. pero tiene un frío violeta y tiene nombre el nombre de otros.  Schmoll, Tonchek, Jakob… (no quiero  que una parte mía  quede acá  anclada en el fondo donde no hay ternura: la ternura es de los lagos  y hay tantos) Si me pintara el pelo  se vería mejor que ahora el fondo de las cosas tiñe todo como igual  y mi pelo se parecía al otoño cuando los haces maquillan  la corteza de los árboles  tenía un saco  plegado como un roble  con el que me paseaba  como una pasa de uva del color del agua en invierno pero basta,  que no tiene color el agua y basta la arena  y basta la lengua de las lajas  que murmura ¡Qué bello color el de las lajas! Y yo que pensaba  que eran algo roto  

Topología / Waves

haciendo caso a las olas de dos metros sos tan pequeño: es así cuando llueve, en el fondo (se le dice el fondo aunque se llega recto) sos una costra de alga suelta por estrellarse con una roca: sos muy chiquito, Juan tenés afán de deshacerte de tanto flotar si es que flotan las costras o se hunden como los pulpos escondidos entre otras piedras donde tal vez… tal vez los rasgos, no las palabras, balbuceen allá en un encadenamiento sonoro en un trueno mar adentro, mar abajo mar al fondo el otro fondo o el mismo (la topología de las formas puede alcanzar al mundo entero) y allá seguro también haya costras y las olas rompan sobre los cangrejos pero no distingo  —- Waves weighing in the waves two meters high you are so small: rain will do that out in the deep (we say out deep but we mean far back) you are but a rind of seaweed about to crash onto the jetty: you are so small, Juan eager to fall apart after so much staying afloat if seaweeds float at all or sink like octopuses hidden betw...

Eucaliptos/Eucalyptus

quedará una carcasa que devenga en eucalipto  y debajo madrigueras  como en las que tropiezan los caballos  y encima  dormirán los perros  este perro  con sus ojos de adjetivos gastados ojos cristalinos, celestes, acuosos bajo el sol de las cinco de la tarde que alumbra y quema el piso  salvo donde mira el perro  de los ojos cielomar y yo, con la cabeza metida en su piel  nunca me entendí tanto  como ahora yazco boca arriba  con la lengua afuera tocando los granos de tierra la lengua afuera  como bañada en chocolate la saliva formando relieves marrones  sobre el suelo de hojas mentoladas una costra puede devenir carcasa  cielomar cielo mar hay muchos patos  para que aúlles  y te acuerdes  si te acordás Eucalyptus a husk will remain and become eucalyptus below the burrows  where horses trip and fall and above  will rest the dogs  this dog  with eyes made of worn down words: crystallin...

No se hunden las paredes

  Llegó y la puerta no estaba abierta. Malena quedó frente a su imagen en el espejo. Su pelo rubio resaltaba en el plateado gastado. Lo sacudió un poco y esperó: siempre la escuchaban llegar. Iba casi todos los días. Pero hoy la puerta estaba cerrada y nadie se había anticipado en abrirle.  Malena agarró el picaporte. Era un picaporte decorativo, no funcionaba de verdad, como la falsa biblioteca de adentro que era un bar y otras peculiaridades de la casa. Probó tirar y nada. Miró para otro lado. Fingió estar distraída y probó de vuelta, esta vez con fuerza. El pelo se le desacomodó. Ahora Malena miraba el picaporte irritada. Iba a probar una tercera vez pero la puerta se abrió. Debió haberse hinchado por la humedad, pensó. Siempre estuvo abierta. Entró y cerró como si nada. No había pasado nada.  La casa olía a tierra mojada. La madera de Paraná cargaba con el aroma de una inmensa selva espesa. Malena amaba eso. Respiró hondo. No había otro lugar igual. Ella había crecido...