A dónde va este río
El día después de ayer hablamos de lunas cuneiformes
donde empezaron las matemáticas.
Leeme, te pedía de cerca.
Yo tocaba la arcilla pálida
que ahora se me pierde con el agua
que me ahoga. Me pierdo en la arcilla yo, no te veo. Traducime, te decía, como si fuera braille. Y llevaba la cuenta. Leíamos números con las manos. Yo escuchaba las palabras que hay detrás de cada símbolo. Raíz de. Mayor o igual a- ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde Sobre esto, sobre aquello. Piquito para acá, para allá Me fui para allá- donde el río se quiebra como la arcilla que escucho romperse aunque voy lento No sé ir más lento. El río no sabe ir más lento para forjar la palabra y que las cuentas den bien. Trato de coser, medir, rimar antes de llegar a las lunas detrás de la niebla, atomizada entre las piedras. Vos tratabas de ayudarme. No. Me decías. El agua se revuelca y se vuelve blanca. ¿Cómo estás haciendo la cuenta? Te muestro las manos con arcilla húmeda, te muestro- No te veo. El aire...