Los Lagos


Si me congelo, 

lo primero en cambiar de color

serán mis uñas 

puedo pintar mis uñas 

el color de mi sangre 

bajo el agua en invierno.


El agua no tiene, en verdad, colores.

pero tiene un frío violeta

y tiene nombre

el nombre de otros. 

Schmoll, Tonchek, Jakob…


(no quiero 

que una parte mía 

quede acá 

anclada en el fondo

donde no hay ternura:

la ternura es de los lagos 

y hay tantos)


Si me pintara el pelo 

se vería mejor que ahora

el fondo de las cosas

tiñe todo como igual 

y mi pelo se parecía al otoño

cuando los haces maquillan 

la corteza de los árboles 

tenía un saco 

plegado como un roble 

con el que me paseaba 

como una pasa de uva

del color del agua en invierno


pero basta, 

que no tiene color el agua

y basta la arena 

y basta la lengua de las lajas 

que murmura

¡Qué bello color el de las lajas!

Y yo que pensaba 

que eran algo roto

 

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